Contratar seguros: 3 objeciones vencidas, 3 frutos ganados

Blog
Contratar seguros: 3 objeciones vencidas, 3 frutos ganados
regresar

En México, hablar de seguros suele despertar dudas y resistencias. Muchas personas los ven como un gasto innecesario, otros como un trámite engorroso, y no falta quien piense que son un lujo reservado para quienes tienen bolsillos muy amplios. Sin embargo, detrás de esas percepciones hay mitos que conviene revisar con calma. Porque cuando alguien se decide a contratar un seguro, descubre que no se trata de un gasto inútil, sino de una inversión en tranquilidad, continuidad y confianza. 

Objeción 1: La percepción de que es caro 

Pensar que un seguro es caro es una objeción muy común. Se compara la prima con otros gastos inmediatos y se concluye que no vale la pena. Pero lo cierto es que, en muchos casos, el costo mensual de un seguro es menor que el de otros consumos cotidianos: una salida semanal, un servicio de streaming, o incluso el café diario.  

En México, los hogares destinan una parte relevante de su ingreso a gastos no esenciales: según la ENIGH 2024 del INEGI, el gasto corriente promedio mensual es de 15,891 pesos, de los cuales cerca del 20% se va en transporte y comunicaciones, y una fracción importante en entretenimiento y consumo discrecional. Estudios de mercado señalan que entre 10% y 15% del ingreso familiar suele dirigirse a rubros superfluos como ocio, salidas y servicios digitales. 

Es decir, hay un margen de maniobra para apartar dinero y destinarlo a la protección de la familia y su patrimonio. 

Te puede interesar: Empieza 2026 con un seguro del hogar: regalo para todos 

Objeción 2: La idea de que nunca se va a necesitar 

Una de las objeciones más comunes es pensar que un seguro contra daños o responsabilidad civil nunca se va a usar. Sin embargo, los datos oficiales muestran lo contrario. Según la Encuesta Nacional de Victimización de Empresas (ENVE) 2024, elaborada por el INEGI, en 2023 27.2% sufrieron pérdidas patrimoniales directas que afectan la operación de negocios y profesionistas, justo el tipo de riesgos que cubren los seguros de daños. 

Además, el IMSS reportó más de 400,000 riesgos de trabajo en 2024, incluyendo accidentes laborales y enfermedades profesionales. Estos eventos generan incapacidades, responsabilidades legales y costos elevados para las empresas. 

Objeción 3: El temor al trámite complicado 

La tercera objeción es el miedo a los trámites. Durante años, contratar un seguro se asociaba con papeleo interminable y procesos burocráticos. Hoy esa imagen está desactualizada. Las aseguradoras mexicanas han simplificado sus servicios con plataformas digitales, asesores en línea y procesos más ágiles.  

Hoy, contratar un seguro de daños o responsabilidad civil con GMX no es un viacrucis: el 66% de sus pólizas ya se gestionan en línea y 16 de sus productos pueden emitirse de forma digital en cuestión de minutos. La innovación tecnológica ha convertido lo que antes era un trámite pesado en una experiencia ágil y confiable”. 

Cuando se entiende que contratar un seguro ya no es un trámite complicado, lo que queda claro es su verdadero valor: apoyar. Ese respaldo protege el patrimonio personal, familiar, profesional y empresarial, y es lo que abre la puerta a los frutos de contar con un seguro contra daños. Porque más allá de la póliza, lo que se gana es tranquilidad, continuidad y confianza frente a lo inesperado. 

Fruto 1: La tranquilidad financiera 

La tranquilidad financiera nace de saber que el patrimonio construido está protegido. Según la Encuesta Nacional sobre las Finanzas de los Hogares, los hogares mexicanos poseen activos financieros y no financieros que conforman su patrimonio neto, y en promedio los activos superan a los pasivos, lo que refleja capacidad de ahorro y estabilidad.  

Un seguro contra daños asegura que ese patrimonio —resultado de años de esfuerzo— no se pierda ante un imprevisto.Esa tranquilidad no tiene precio, porque libera a las personas de la angustia constante de lo que podría pasar. 

Fruto 2: La continuidad de proyectos 

La continuidad empresarial se refleja en la maduración de los negocios. De acuerdo con los Censos Económicos 2024 del INEGI, 58.7% de las unidades económicas en México tienen más de 10 años de antigüedad, y conforme aumenta la edad de las empresas, crece también su tamaño y capacidad de generar empleo.  

Este dato positivo muestra que los negocios mexicanos sí logran consolidarse y evolucionar de micro a pequeñas y medianas empresas. Un seguro contra daños es parte de ese proceso de consolidación: permite que las empresas superen crisis y aseguren su permanencia en el mercado. 

 

Entérate de más: Resiliencia empresarial con impacto social 

 

Fruto 3: La confianza personal 

La confianza profesional se fortalece cuando existen mecanismos de prevención y respaldo. El programa Entornos Laborales Seguros y Saludables (ELSSA, IMSS 2024) benefició a más de 12,000 empresas y casi 4 millones de trabajadores, reduciendo accidentes y enfermedades laborales mediante capacitación y prevención.  

Un seguro de responsabilidad civil complementa estos esfuerzos, garantizando protección frente a riesgos que pueden derivar en demandas o costos elevados. 

En definitiva, los frutos de contratar un seguro contra daños no son promesas abstractas, sino realidades respaldadas por cifras oficiales. Cada dato muestra que proteger el patrimonio individual, familiar, profesional y empresarial es una decisión que multiplica seguridad y estabilidad. 

Temas relacionados

Todo propietario de una pequeña o mediana empresa debe conocer los riesgos más comunes que enfrenta su negocio, para que pueda estar mejor preparado ante cualquier imprevisto. Aquí hay cuatro riesgos que podrían dañar a cualquier empresa, y cómo un seguro puede ayudar a proteger el patrimonio del empresario.

Leer nota

Los daños que puede sufrir tu casa por un sismo no están cubiertos del todo en una póliza de seguro de hogar estándar, por lo que debes agregar coberturas que te garanticen una protección completa en caso de terremoto. Proteger tu casa es esencial en cualquier contexto, más aún si vives en México.

Leer nota