Todo propietario de una pequeña o mediana empresa debe conocer los riesgos más comunes que enfrenta su negocio, para que pueda estar mejor preparado ante cualquier imprevisto. Aquí hay cuatro riesgos que podrían dañar a cualquier empresa, y cómo un seguro puede ayudar a proteger el patrimonio del empresario.
Leer nota¿Fondo de emergencia o póliza de seguro?
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En el mundo de los negocios, especialmente entre las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), así como entre los profesionistas independientes, existe una tendencia a subestimar el riesgo. En un intento por controlar sus finanzas al máximo, optan por la ruta del “autoaseguramiento”. Esta estrategia, en teoría, implica crear un fondo de emergencia, lo suficientemente grande como para cubrir cualquier imprevisto, desde una interrupción de negocio menor hasta una demanda legal.
A primera vista, la idea es seductora: evitar el pago de primas de un seguro y mantener el capital bajo control.
Sin embargo, cuando analizamos los riesgos de Responsabilidad Civil (RC) y daños que enfrentan las empresas y profesionales hoy en día —desde errores u omisiones hasta un daño más sofisticado—, intentar autoasegurarse requiere mantener un importante flujo de dinero en reservas inactivas, lo cual representa un alto costo de oportunidad; por el contrario, una póliza de RC y daños permite pagar una prima fraccionada para acceder a una reserva de capital de defensa y liquidación que, de otra forma, sería inalcanzable.
Los riesgos de la RC en el entorno moderno
1. La sociedad actual, altamente informada y conectada, ha adoptado una cultura donde la exigencia de compensación por daños percibidos o reales es la norma. Un error en un informe financiero, una falla en un producto o una caída en el pavimento de un local ya no son simples incidentes; son posibles litigios que pueden resultar en demandas millonarias.
2. A medida que los tribunales reconocen el costo real de las secuelas permanentes y el daño moral, los límites de indemnización que se exigen a las empresas han escalado.
3.Hasta hace un par de años, la RC tradicional cubría daños físicos. Sin embargo, actualmente, un riesgo latente para muchas empresas está en el mundo virtual. La Responsabilidad Civil derivada de la gestión de datos es crucial, por ello es importante evaluar si tu negocio o actividad requiere complementar tu póliza de RC general con otro tipo de coberturas.
El seguro como herramienta de crecimiento
El autoaseguramiento funciona bien para riesgos predecibles y de bajo impacto, como la rotura de una silla o el reemplazo de un monitor, pero fracasa cuando se enfrenta al riesgo catastrófico de la Responsabilidad Civil o un daño mayor por un fenómeno natural. Por el contrario, una póliza de RC y daños transforma el riesgo catastrófico e incierto en un gasto operativo conocido, pequeño y recurrente: la prima.
Un seguro de RC ofrece capital para una posible indemnización y los gastos de defensa dentro de sus límites. La aseguradora asume la carga financiera de litigar el caso, proporcionando acceso a un equipo legal especializado en la materia de RC. La aseguradora no solo paga; proporciona expertise.
Finalmente, el seguro ofrece dos beneficios intangibles que ningún fondo de emergencia puede igualar: tranquilidad para poder enfocarse en crecer y generar valor tu negocio, y credibilidad comercial.
Contacta a nuestros agentes especializados para conocer todos los beneficios de nuestras pólizas y las distintas estrategias que podemos diseñar para personalizar al máximo tu cobertura.
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