5 razones por tener un seguro paramétrico

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La noticia pronto saltó en los titulares internacionales: se acercaba un huracán a las costas de Lousiana. Registrado en el Golfo de México bajo el nombre de “Laura”, conforme avanzaba alcanzó la categoría 4, que lo clasifica como “extremadamente peligroso y con bajas posibilidades de sobrevivir”. Se encendieron las alarmas.

El 26 de agosto de 2020 se registró ese hecho, pero alrededor de 24 horas después hubo cierto alivio: “Laura” se degradó. Dejó inundaciones y desastre a su paso, pero no con la fuerza que se temía. Y esto nos abre una oportunidad para explicar la pertinencia de considerar, en estos días, a los seguros paramétricos como parte del portafolio de previsión del negocio.

Antes de explicar las principales razones para hacerlo, debemos considerar que la figura del seguro paramétrico, también se identifica como un “seguro no tradicional”. Esto, porque al momento de contratar una póliza de esta clase, se establece junto con la aseguradora una serie de parámetros para cubrir daños directos a la propiedad y también las pérdidas económicas, directas e indirectas, que deriven de un siniestro.

 

Pero ¿Por qué es importante que las empresas cuenten con un seguro paramétrico?

1. Por la aceleración del cambio climático. La Organización Meteorológica Mundial señaló que “Laura” no será el último gran huracán de esta temporada en el Atlántico, y recordó que, con el cambio climático, la proporción de ciclones categoría 4 y 5 serán cada vez más normales.

“Laura” pasó de categoría 1 a categoría 4 en tan solo 24 horas. En términos de velocidad del viento, fue la tormenta más fuerte que azotó Louisiana desde 1856. 

De esta manera, las empresas necesitan estar protegidas más allá de una póliza tradicional y resguardar su patrimonio de acuerdo a las características del mismo.

 

2. Más allá del daño físico. Para que una póliza de seguro paramétrico se active, no se requiere que haya daños físicos en la propiedad, sino que se hayan cumplido los valores que se establecieron en ella. Por ejemplo, si un corporativo en Louisiana tenía una cobertura paramétrica que establecía determinada velocidad del viento y resulta que se superó, eso podría ponerla en marcha.

 

3. Apoyo en las otras consecuencias. Los seguros paramétricos pueden contemplar las pérdidas económicas. Siguiendo con el ejemplo de “Laura”, supongamos que un restaurante no sufrió daños, pero la emergencia climática obligó a que dejara de operar algunos días y eso generó pérdidas.

Si los parámetros que estableció en su póliza se cumplen, entonces tendrá un reconocimiento de esa afectación y recibirá ese apoyo, para que el negocio pueda reactivarse.

 

4. Son trajes a la medida. Mientras que contratar un seguro tradicional implica la recepción de un paquete estandarizado, los paramétricos permiten la personalización de la cobertura, pues entre la aseguradora y el contratante pueden establecer los parámetros conforme las características del negocio y del entorno. 

Ahora bien, aquí hay una estrategia de contratación: los paramétricos son un complemento de los seguros tradicionales, pues se activan cuando una cobertura estandarizada no cumple algunos riesgos requeridos por la operación del negocio, así como eventos catastróficos de elevada magnitud.

 

5. Sin ajustador… pero con certificado. Cuando se activa una póliza de paramétrico no se requiere la presencia de un ajustador, aunque sí se solicita la documentación del trámite a través de una declaración de pérdidas.

 

En México hay un largo historial de huracanes, exceso de lluvias y sismo, así que es importante prevenirlos bajo la cobertura de un seguro paramétrico. En GMX Seguros conocemos los riesgos y ofrecemos amplia asesoría y productos en este rubro. Contáctanos: https://www.gmx.com.mx/contacto/contacta-un-agente.html