¿Tu perro ya es mayor?, tips para cuidarlo

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Tanley Coren es un psicólogo y catedrático estadounidense, que en 1994 escribió el best seller “La inteligencia de los perros” (The Intelligence of Dogs). Es experto en canes y su “tabla de edades” es utilizada como principal referencia para calcular la edad de esos peludos.

El especialista explica que los perros grandes envejecen más rápido que los pequeños. También que el primer año de vida en ellos equivale a unos 15 años humanos, pues el ejemplar crece y se desarrolla hasta alcanzar su adolescencia perruna.

Luego, cada año equivale, más o menos, a cinco años de vida humana. Y a partir de entonces, según Coren, la talla del perro definirá el resto de su edad: los pequeñitos envejecen cuatro años por cada uno que pasa, mientras que los medianos sumarán siete años-hombre y los grandes, ocho.

En ese tiempo habrá factores que le ayudarán a ir construyendo una vejez feliz: que coma sanamente, que haga a diario actividad física, que tenga sus vacunas y el veterinario  esté al pendiente de ella o él.

Esto es básico, pues cuando llegue a convertirse en todo un “adulto mayor” estará sano, así que sus últimos años serán amables con él y porsupuesto contigo.

 

1. Que tu perro siga haciendo ejercicio, al menos 30 minutos al día. Si tiene dolencias como artritis, tu veterinario podrá orientarte para que le ayudes con fricciones y flexiones que conserven sus articulaciones.

2. Alimento para perros. Es ideal que el peludo no tenga sobrepeso en su vejez, pues así no se afectará su corazón, ni sus articulaciones. Lo conveniente es que coman una ración adecuada para su tamaño, de croquetas ricas en fibra, diseñadas para perros mayores de edad: eso los nutrirá, al tiempo que les ayudará a conservar lo mejor posible su sistema gástrico.

3. Cama acojinada. Un perro viejito agradecerá un colchon suave para sus largas siestas y también sesiones extras de cariño:  naturalmente buscará estar más cerca de ti.

4. Limpieza y corte de pelo. Hay que evitar que pulgas y otros parásitos puedan molestar a un perro mayor que, además y por razones naturales, tendrá un sistema inmune más débil. Sostén sus hábitos de baño y cepillado de pelo y dientes. Eso sí, que los baños sean en días templados para evitar resfríos.

5. Observa sus cambios de conducta. Si empieza a cambiar hábitos no los etiquetes como “achaques” de la edad. Puede ser un síntoma de alguna deficiencia, así que lo mejor es visitar al veterinario.

6. Sin escaleras, por favor.  Considera que quizá llegará el momento en el que ya no le sea posible subir y bajarlas, por lo que lo ideal es que su alimento y espacio de descanso estén en un piso bajo.

 

Por último y no menos importante: prepara tu bolsillo. Es probable que aumenten las visitas al veterinario, que se requiera comprar alimento especializado y practicarle algunos estudios de laboratorio.

 

En esta práctica es muy recomendable que cuentes, como un complemento ideal, con el seguro de GMX para mascotas, que cubre algunos gastos por emergencias caninas. Conócelo aquí: http://www.medipet.mx/. Es otra forma de darle amor a una de tus mejores compañías.