A propósito del 19-S, los seguros paramétricos son estratégicos

Nuevos modelos de Seguros GMX

¿Qué posibilidades había de que un sismo de gran magnitud ocurriera en la misma fecha, con 32 años de diferencia? Hasta 2017, se podría decir que muy pocas. Pero ocurrió: en CDMX se registraron dos terremotos de alta magnitud el 19 de septiembre de 1985 (magnitud 8.1 en escala de Richter) y de 2017 (magnitud 7.1).

Se trata de fechas relevantes en la historia de la capital por las pérdidas materiales y humanas que ocurrieron a raíz de los sismos, al igual que por las repercusiones que hubo en la vida pública, especialmente después del evento de 1985.

Un año después de ese sismo, el Ejecutivo Federal emitió las bases para el establecimiento del Sistema Nacional de Protección Civil y el Programa de Protección Civil, ambos publicados en el Diario Oficial de la Federación en mayo de 1986.

Durante el gobierno de Vicente Fox se decretó que cada 19 de septiembre se conmemore el Día Nacional de Protección Civil, como una manera de recordar que esa fecha marcó el comienzo de una nueva etapa en el reglamento de construcción de la ciudad, así como en la vida cotidiana, en la que se incorporaron simulacros, mochilas de emergencia y procedimientos de desalojo de los inmuebles en caso de sismo.

La cultura de la protección civil reconoce la importancia de preparar a la población para casos de emergencia por diversos fenómenos naturales, además de contar con instrumentos administrativos que favorezcan la prevención y establezcan bases para manejar las contingencias.

Dentro de las herramientas para prevención de desastres, encontramos a los seguros paramétricos como medios de excelencia para amortiguar las catástrofes. GMX  Seguros define un seguro paramétrico de terremoto como una póliza que provee los primeros gastos ante pérdidas económicas causadas, en este caso, con referencias establecidas tanto en escala de Richter como en PGA (que son las siglas para referirse a la aceleración del terreno). 

El valor que aporta un paramétrico frente a un evento sísmico es que la cobertura se activa cuando se cumplen los indicadores que se establecen en la póliza, aunque no haya daños. Es decir, el seguro paramétrico ofrece protección financiera contra pérdidas que no forman parte de una póliza tradicional.

Por otro lado, el pago de un paramétrico se da más rápido que el de una póliza tradicional, dado que basta con que se haya cumplido o superado la referencia establecida en el contrato para que sea factible cobrar la indemnización.

Así, los propietarios de un paramétrico de terremoto podrán acceder a los recursos de la póliza para afrontar daños tanto directos como indirectos, derivados de un sismo, de una manera expedita: en un periodo de 30 días.

Esta seguro de paramétricos fue diseñado de tal manera que puedan contratarlos desde para proteger una sola casa, hasta grandes corporativos. El seguro paramétrico de terremotos de GMX también puede ser contratado por un colectivo de vecinos, por ejemplo, o de manera gremial.

Los siniestros pueden dejarnos muchas lecciones de vida. La creación de una cultura de protección civil es un aprendizaje positivo, que puede impactar para el bien de millones de personas. Dentro de este movimiento, los seguros son un factor esencial y los paramétricos, en este contexto, son una herramienta de gran utilidad para las comunidades y los países.

Lleva esta forma de protección a tu vida. Deja que un agente de GMX Seguros te oriente sobre nuestro seguro paramétrico de terremotos.